La conciencia ambiental es fundamental para la industria maderera

En el marco del Proyecto ECONORMAS MERCOSUR y su línea de acción “Promoción de la Producción y Consumo Sostenible”, se entrevistó a la Ing. Agr. Macarena González, de la Dirección Nacional de Industrias, del Ministerio de Industria, Energía y Minería. El encuentro tuvo lugar en el Taller de Sensibilización y Comunicación sobre Buenas Prácticas Ambientales en la Producción y Consumo Sostenible del Sector de Aserraderos y Productos de Madera para la Construcción. 

¿Qué trabajo se realiza con las empresas del sector para promover Buenas Prácticas Ambientales en la Producción y Consumo Sostenible?
Desde el Consejo Forestal es importante mirar el sector como una cadena de valor, comienza desde la parte forestal y luego va pasando por varias etapas hasta llegar a la parte más maderera. Es un sector que no existía hace unos años, se ha fomentado específicamente, y ahora estamos en el punto en que debemos industrializar la madera que está disponible.

Si vemos la estructura productiva en Uruguay, la parte de celulosa ocupa un rol muy importante en el sector, pero sabemos – de acuerdo con estimaciones que hemos hecho desde el consejo –que de aquí al 2030 va a haber en promedio anual unos 10 millones de m3 de producción de celulosa, pero 4 millones de m3 van a estar disponibles para lo que se llama la transformación mecánica de la madera. Esto quiere decir que va a haber mucho más por hacer además de lo que no es celulosa, y en ese sentido, hoy particularmente lo que hemos visto, es de qué forma podemos y debemos tratar esa madera si es que pensamos usarla con fines estructurales.

¿Cuáles son los desafíos de gestión en este sector?

Sin duda apuntamos a una industria de construcción en madera en general, es súper importante la sensibilización en general y la promoción de las buenas prácticas. En Uruguay, la conciencia ambiental es algo que no es específico del sector, pero particularmente en el sector forestal la parte de manejo de residuos es importante; y si pensamos en la transformación mecánica de la madera y el uso específicamente estructural, las buenas prácticas y la conciencia ambiental son fundamentales. Hoy nos concentramos particularmente en la parte de protección de maderas, de qué forma debemos proteger la madera para utilizarla con fines estructurales.
En cuanto a la protección de la madera existen varias alternativas. Lo que normalmente se utiliza es la impregnación con CCA, que mirando la normativa internacional es algo que se está restringiendo cada vez más. Ahora estamos en un momento en el que bien sabemos que la impregnación por CCA es algo efectivo, que protege nuestra madera, diferenciando cómo se protege la madera de pino versus la madera de eucaliptus. Desde el punto de vista ambiental sabemos que hay alternativas al tratamiento de CCA y que hay que empezar a estudiar esas alternativas. Hoy durante el taller vimos por ejemplo la protección por diseño, se mostraron algunos ejemplos concretos de cómo se puede proteger la madera vía diseño, desde la arquitectura y la ingeniería, también está el tratamiento técnico, esa es una alternativa y hay otras más. Uruguay está en la etapa en que apunta a construir en madera, pero hay que estudiar alternativas; también desde el punto de vista normativo se puede llegar a restringir el uso de CCA, y también hay que empezar a debatirlo.

¿Qué modificaciones son necesarias para lograr un impacto positivo desde el punto de vista ambiental?
El sector forestal está claramente abocado a la exportación, y en ese sentido, hay muchas reglas que se fijan afuera, la conciencia ambiental es cada vez mayor, los principales mercados, Europa y Estados Unidos, son cada vez más restrictivos en ese sentido, y debemos acompasar nuestro crecimiento hacia lo que son las nuevas exigencias ambientales en lo que son nuestros principales mercados de destino. Por ejemplo, nuestros bosques tienen una certificación FSC y PEFC, pero si avanzamos en la cadena de valor hacia la parte mecánica, vemos otro tipo de protecciones. Por ejemplo, se habla mucho del tema huella de carbono, eso también puede ser una barrera de entrada a mercados destino, hay que ir preparándose, no solo para concientizar, sino para tener las herramientas para medirlo. Es algo que también intentamos promover y que va mucho en el orden interno, en lo que es la información de la empresa y demás.

¿Qué beneficios se obtendrá a nivel de las empresas, industria y ciudadanía?
Los beneficios para el usuario van más que nada en prepararse para un mundo desarrollado, vamos en camino hacia donde se están perfilando muchos países desde hace mucho tiempo y esa conciencia empieza en la niñez; nuestros hijos seguramente nazcan con mayor conciencia ambiental de la que nosotros nacimos, y eso ya va perfilando un modelo de desarrollo diferente al que estamos acostumbrados. Lo anterior redunda en eficiencias de todo tipo, para el empresario es un beneficio desde el punto de vista económico y productivo, para el usuario final es, por más que suene un poco idealista, vivir en un mundo mejor. Tener mayor conciencia de cuál es el uso que debemos dar a nuestros recursos, que además son escasos, y por más de que no vivamos en ese tiempo para verlos dejar a las nuevas generaciones un mundo en el que puedan vivir de la mejor manera. Es un trabajo de largo plazo, quizás no sea lo que hoy más se priorice, pero la ventaja que tiene el sector forestal es que es un sector en el que se piensa en el largo plazo, las inversiones son de largo plazo y eso ayuda a que se tome conciencia de las cosas que están por venir.